¿La inteligencia artificial me va a quitar el trabajo?
- Erick Avila V.
Es una de las preguntas más repetidas, y también una de las más cargadas de miedo.
La respuesta corta: depende. La IA no viene a quitarnos el trabajo de forma indiscriminada, pero sí viene a cambiarlo. Tareas repetitivas, mecánicas o fácilmente automatizables están siendo delegadas a máquinas. Pero al mismo tiempo, están surgiendo nuevas funciones que requieren pensamiento crítico, creatividad y capacidad de adaptación. No se trata de competir con la IA, sino de aprender a trabajar con ella.
El verdadero riesgo no es que te reemplace una máquina, sino que te reemplace alguien que sí sabe usarla.
Por eso, lo importante no es tener miedo, sino moverse. Formarse, probar, experimentar.
La pregunta que deberíamos hacernos no es “¿me van a reemplazar?”, sino “¿qué puedo hacer con esta tecnología que antes no era posible?”
La pregunta no es nueva, pero la urgencia sí lo es.
Porque sí, hay trabajos que la inteligencia artificial va a reemplazar. Y no en el futuro. Ya está ocurriendo. No es cuestión de ciencia ficción: es cuestión de tiempo, y en muchos casos, de muy poco.
Sectores como transporte, logística y operaciones repetitivas están viendo transformaciones profundas:
– Conductores de camiones, repartidores o incluso choferes particulares ya están siendo reemplazados en pruebas de vehículos autónomos.
– Pilotos de avión y capitanes de barco enfrentan una realidad donde las máquinas ya navegan rutas enteras con mínima supervisión humana.
– En oficinas, funciones como recepcionistas, asistentes administrativos o atención al cliente están migrando a agentes virtuales y IA conversacional las 24 horas.
– En fábricas, operarios de línea, control de calidad manual y almacenamiento están siendo automatizados con sistemas que no se cansan ni se equivocan.
– En call centers, las IA ya están resolviendo llamadas completas, y los agentes humanos se convierten en apoyo para casos más complejos.
Pero aquí va la parte importante: no es la IA la que te quita el trabajo, sino la falta de adaptación.
Hoy, la mayor amenaza no es una máquina. Es una persona que ya sabe usarla.
Por eso, la mentalidad cambia. No se trata de proteger el puesto como si fuera una silla fija. Se trata de transformarse, de convertirse en alguien que usa las herramientas, no que es sustituido por ellas.
Y te soy honesto: si lo que haces puede describirse con un manual, lo más probable es que en poco tiempo pueda hacerlo una máquina.
Pero si sabes pensar, resolver problemas, conectar ideas, proponer mejoras, generar valor… entonces la IA no es tu competencia, es tu aliada.
Así que la pregunta clave no es si la IA va a quitarte el trabajo.
La verdadera pregunta es: ¿Qué estás haciendo tú con la IA… antes de que alguien más la use mejor que tú?